Cuento a partir de unas palabras (2)

 

 Palabras obligadas

(Ver nota 1)

Verbos: Amar, llorar, comer, sentir, matar, pelear.
Adjetivos: guapa, alto, simpática, rancia, moderna, anticuada.
Sustantivos: perro, casa, bombón, montaña, zoo, viaje, avión, Cancún, sexo, pasión

Llegas a la escuela. Estás cansado. Llevas todo el día arriba y abajo peleando por conseguir algún trabajo. Pero es así como están las cosas. Es esta mierda de sociedad que desea que te mates con tus iguales por conseguir un sueldo que apenas te permitirá regalarle unos bombones a tu madre o salir un fin de semana con los colegas a la montaña.

¡Joder!, piensas, dan gana de llorar, si hasta los animales del zoo viven con menos preocupaciones que yo. Y mientras andas en esas cavilaciones aparece frente a ti, la escuela de adultos la Alzina. Un edificio anticuado y con aspecto rancio que lo único que tiene de moderno son las pizarras electrónicas que quisieron sustituir a las de toda la vida sin conseguirlo.

No tienes ganas de entrar. Para qué, te preguntas, y alargas hasta el último momento el acto de cruzar la puerta: te fumas un piti, te comes los restos de la bolsa pipas que te pasa tu colega y sientes el frío de enero que se te cuela por las perneras del pantalón. Y entonces llega ella, la única razón de que día tras día estés aquí. La miras y le dices un hola neutro mientras piensas en lo guapa que es. Después entablas una conversación trivial con la que pretendes hacerte el simpático sin conseguirlo. Qué le importa que tu perro sea un Beagle, que seas más alto que tu hermano o que en tu casa pongas el thrash metal de Death Angel mientras estudias mates. Pero sueltas esas banalidades porque no te atreves a decirle que la amas, que te come la pasión y que la calmas a base de un sexo solitario que quisieras compartir con ella. Cómo confesar lo inconfesable.

En vez de eso sacáis vuestros smartphone y huís de la realidad tecleando a esa nada luminosa. En un instante cada cual estará en otro lugar inexistente pintado de certeza: un Cancún idílico pero imposible, viajes irrealizables… un mundo visto desde un metafórico avión que os aleja más y más del suelo donde sucede todo.

Esa estupidez es la que te impedirá saber que, a poco que la miraras a los ojos y le tendieras la mano, ella te diría que de entre todos tú eres el escogido. Pero no, el hoy vacío se resolverá en otro mañana idéntico en el que una ventana de once por seis te escamoteará el mundo para que no lo mires, para que no sientas, para que no luches, para que no ames, para que no… para que no…

***

(1) Para un taller que voy a hacer en la escuela de adultos de mi ciudad propuse que los alumnos plantearan una serie de palabras. Con ellas construiría una breve historia.
Este es el resultado con las palabras del segundo grupo.

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2 respuestas a Cuento a partir de unas palabras (2)

  1. rexval dijo:

    Un bon treball que ha donat uns textos molt interessants. Jo vaig ser durant anys professor en unes quantes escoles de persones adultes. El grup més agraït era el de les “àvies”, dones grans que llegien i escrivien amb dificultat però que tenien moltes ganes d’aprendre mentre els homes anaven al bar. No les oblidaré mai. En una classe solament hi havia un cavaller, el tio Sento, que tenia 84 anys i no es perdia ni una classe.

    Una abraçada.

    • Manel Artero dijo:

      Et demano disculpes per haver trigat tant en respondre. La veritat es que se’m va passar el correu d’avís que m’envia el wordpress.
      Primer de tot, gracies per les teves paraules.
      Et dono tota la raó amb això que comentes de les “àvies”. A la mateixa escola d’adults faig un voluntariat: ajudar a la professora d’instrumental 1 i 2 (alfabetització). La meva tasca es acompanyar-les (gairebé sempre son dones) en la tasca de la lectura.
      Son tant agraïdes. Sempre amb un “gracies” a la boca, sempre amb un somriure de complicitat quan les ajudes.
      Sempre les hi dic el mateix: “Aprenc jo més de vosaltres que vosaltres de mi”.
      També hi ha la part més tristona. Vaig allí des de l’any 2011. i n’han deixat de venir unes quantes. Be sigui per edat, malaltia o mort.
      Si la gent sabés quina felicitat dóna ajudar de manera desinteressada als altres, el mon aniria millor. Però ja en ho diu Noam Chomsky: “La solidaritat es una cosa que s’ha d’acabar perquè no esl convé als poderosos”

      Gracies, Regí, una abraçada.

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